En el siglo XVIII se desarrolla un movimiento que tendrá una profunda influencia en la sociedad de la época: la Ilustración. El pensamiento ilustrado, que se originó en Inglaterra y Francia a finales del siglo XVII, fue penetrando paulatinamente en toda Europa.
La Ilustracion se caracterizó por la defensa de la razón frente a la fe y por la confianza en la ciencia y en la educción como en medios para impulsar el progreso de la población: por ese motivo a esta centuria se le conoce como siglo de las luces. En efecto, uno de los objetivos de los ilustrados fue precisamente erradicar la superstición y la ignorancia, consideradas fuente de todo atraso. No en vano es en esta época cuando se redacta la Enciclopedia Francesa, obra colosal que aglutina todos los saberes del momento.
En el terreno literario, se impuso el neoclasicismo, que recupera los principios del arte clásico:la claridad del estilo, la necesidad de someter la creación a unas reglas y la finalidad didáctica de la literatura, que se pone al servicio de las ideas ilustradas.
miércoles, 4 de junio de 2008
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